COMO CORTAR CORRECTAMENTE UN PURO

Para alguien que se acerca por primera vez al mundo del puro, puede ser una locura conocer y saber clasificar las ochenta variedades disponibles que existen. Una primera clasificación que se podría hacer de los puros se basa en su fabricación; están los “hechos a mano” y los “hechos a máquina“.

La mayoría de los puros están confeccionados con cinco hojas de tabaco y hay otros que se forman con seis: tres en el relleno o tripa (volado, seco y ligero) del cigarro, otra para envolver esta tripa (el capote) y otra para la envoltura final de los puros, (la capa). Cuando el puro es confeccionado por seis hojas, se le añade una más a la tripa llamada Medio Tiempo. Además, todos los puros pueden ser clasificados como de tripa corta o de tripa larga.

 

 Al escoger un puro, el siguiente paso al que hay que prestar atención es a su corte, ya que podría incluso llegar a arruinar el producto.

 

  1. Debe de ser limpio, sin brusquedad, y lo suficientemente amplio para que el cigarro tenga el tiro adecuado.
  2. No debe dañar la estructura del cigarro. Para ello, debe ser plano y cuidadoso con la perilla (hoja que envuelve la cabeza); si rebasa la línea que conecta la perilla con la capa, el extremo del puro se desenrollará y resulta infumable. Corte siempre entre esta línea y el extremo del puro.
  3. El tamaño del corte es tan importante como las dimensiones del puro escogido, ya que afecta al sabor, al tiro y a la combustión del cigarro; con una abertura demasiado grande el humo inhalado resulta muy caliente, deja un sabor amargo en la boca y se consume rápidamente. Por otro lado, con una abertura demasiado pequeña, el puro no tira bien, la cantidad real de humo es mínima y el sabor se arruina por la concentración de alquitrán y nicotina. Por tanto, el corte ideal ha de ser un poco más pequeño que el diámetro del cigarro puro.
  1. No se corta igual un cigarro parejo que uno figurado.
  2. Cada tipo de corte tiene sus peculiaridades y sus utensilios:

- Guillotina: 

Corte circular y muy preciso alrededor de la cabeza; los cortapuros de bolsillo, de una o dos hojas, alicates, los de sobremesa y las tijeras hacen un corte limpio en la boca del cigarro, por lo que son los más recomendables.

- Corte en V o en cuña:

Este corte debería facilitar el tiro, pues la abertura resultante es un ángulo en dos lados y, por tanto, mayor superficie; sin embargo, a veces el corte que realizan es excesivo por lo que el humo se calienta más de lo debido. Por otro lado, es el menos adecuado para los fumadores que acostumbran a morder el puro, ya que la abertura horizontal del corte se puede obstruir, impidiendo el tiro. El utensilio que se utiliza es el cortapuros de cuña.
 
- Perforación: 

Se realiza practicando un orificio con un punzón; no es recomendable y presenta varios inconvenientes: – si es demasiado profundo, puede formarse un túnel que haga que el alma del cigarro se caliente en exceso; – el tiro puede hacerse irregular, impidiendo que se mezclan los distintos sabores de las capas para proporcionar uno uniforme; – como la nicotina y el alquitrán tienden a acumularse en la estrecha abertura que canaliza el humo, estas sustancias pueden llegar a directamente a la lengua y cavidades nasales del fumador. El utensilio para este corte es el punzón.